Quienes somos

Somos una entidad de adopción internacional, nos encargamos de tramitar todo el proceso de adopción, desde que la familia ha obtenido el Certificado de Idoneidad hasta la llegada de su hijo/a adoptivo/a.

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Nuestro recorrido histórico empieza en el año 1995 cuando Mercedes y yo decidimos aventurarnos a adoptar en Rusia. Hasta ese momento no habían precedentes ni mecanismos establecidos que regulasen la adopción en ese país, fuimos pioneros en este proceso.Ya de vuelta, tras la adopción de nuestro primer hijo, el hecho tuvo resonancia en distintos medios de comunicación y a partir de ahí, tras recibir diversas peticiones de ayuda de familias que también querían adoptar en Rusia, iniciamos nuestra andadura para constituirnos como ECAI.

Hoy día, podemos decir que nos enorgullece resolver una media de 150 expedientes al año y colaborar de forma tan directa con la ilusión y los sueños de muchos niños y familias.

Manuel Luna. Director AIPAME

Somos una asociación de adopción internacional sin ánimo de lucro constituida el 29 de abril de 1996, con número de inscripción en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior 160.865 y cuyos fines vienen determinados en el Art. 2º de los Estatutos de la misma, siendo nuestro ámbito territorial de actuación todo el territorio nacional.
Todo comenzó un día cuando llegué a Rusia y mi alma se quedó atrapada allí. Mi pequeño hijo, la luz de mi camino…Con un mapa casero, llegué al lugar donde todo empezó. Después de tramitar papeles, papeles y mas papeles, por fin llegó el momento de conocer a mi pequeño, aquel sueño casi imposible.

Llevaba un gorrito de lana, con bolitas. Se sentó en mis rodillas y muy despacio le quite el gorro y pude ver su pelo, sus ojos y su dulce sonrisa. Destacaban en su carita sus tímidos ojos verde membrillo, aunque caídos y tristes también reflejaban esperanza.

Me preguntó si vendría conmigo, “claro que sí mi niño, ya nunca estaré lejos de ti”.

Ese gorrito de lana es la prenda más entrañable que recuerdo, o aquellas botitas que le llevé  y que le gustaron tanto… no paraba de correr y de saltar….. que gracia, se volvió loco con ellas.

Aprendió rápido a decir “Yo voy a España” . Claro mi pequeño, a tu camita y a tus juguetes, a tu vida y a tu hogar. A ningún niño se le puede negar eso.

Al partir, miraba los árboles, inmensos, aquellos lugares preciosos que quedarían para siempre en su memoria. No debes olvidar estos bosques, estos lagos y este hermoso país. Siempre será parte de tu historia y también de la mía.

Todo es grande en Rusia, si, todo es enorme, y además, es un país maravilloso al que le agradeceré eternamente haberme dejado ser mama de mis cuatro niños. Cuatro islas, a las que tengo la misión y el placer de llegar cada día, con todo el amor que llevo dentro. Y aunque hay días, que como ocurre con todos los niños, son más duros y cansados, a mis niños no los cambio por nada, no cambio su sonrisa y no cambio ese momento en el que buscan mi mirada, y sus ojos y los míos son lo único.

Os contaría muchas más cosas, pero es el momento de otros papas y otros niños y su historia comienza ahora.

Mercedes Campos.